jueves, 20 de octubre de 2011

La condición enana, perdón humana


Me enseñaron en la infancia
a usar ese diccionario
que recoge las palabras
para no crear discrepancia
al oír un comentario
pues, si no, tú te escalabras

de esta manera yo tengo
la opción predeterminada
de buscar en la academia
y con ella me entretengo
y me evito la blasfemia

puesto que suele ocurrir
que fijamos un contexto
de moda para algún uso
si lo volvemos a oír
en escrito de otro texto
podemos errar de abuso

¿Y donde querrá llegar
con coplas de pie quebrado
este poeta inspirado?
¿que le habrá hecho tanto mal
que haciéndose el ilustrado
cuatro estrofas ha soltado?

pues se trata de exhibir
que es como manifestar
o en público mostrar
y quise yo percibir
un intento de acusar
de deshonesto ese obrar

Mujer, si le hubieras dicho:
que es deshonesto en privado
pero aquí....por el guión
no te parece capricho.
Y a mi me hubieras salvado
de tener gran confusión.

Pues Público nos acoge
y en él nos manifestamos
y aunque tenemos privado
de verdad me sobrecoge
que en seguida nos prestamos
a un pensar muy desvariado

Además también te digo
que es esta espesa foresta
reserva del surrealismo
sería tremendo castigo
el limitarnos la testa
y hablarnos con formalismo.

Y por incidir un poco
y de hurgar en esa herida
que a todos nos atormenta.
¿Por que ese sexo tan loco
que es la esencia de la vida
tratamos cual Cenicienta?

¿Y que mente iluminada
vino e establecer un día
ostracismo para el sexo?
¡Pensaría que la manada
se adecuaría a esa vía
y le harían caso con eso!

Sin embargo, buena amiga,
creo que entras en contradicción,
pues feminismo es largar,
demostrar con mucha miga
en pública condición
que no te van a ocultar.

Y ese sexo denostado,
pecaminoso y siniestro,
y ocultado al intelecto,
de repente a despertado
es de nuestra alma maestro
y es un sentimiento recto.

Y con esto como en todo
hablamos de lo diverso,
de tendencias y de dietas,
de encontrar un acomodo
al hereje y al converso
contra falsas etiquetas.

Si frente al uno absoluto
no cargamos solo el carro,
con lo opuesto en su defensa,
y del absurdo atributo
de masculino y bizarro
variamos en la despensa

por un sexo que se muestra
diverso como la vida
que en todo se manifiesta
que evita el ansia siniestra
de tenerla contenida
y de excluirlo de la fiesta.

Entonces entenderemos
que en todos, alguien no entra
tampoco en todos y todas,
pues no existen los extremos,
donde todo se concentra,
sin recurrir a las podas.

Y perdonen la paliza
sobre honestidad y lenguaje
que en verso manifesté
pero una musa plomiza
me ha tomado al abordaje
y este engendro yo gesté

No hay comentarios:

Publicar un comentario