Para que calme mis penas
me he buscado una ranita
que me diga cosas bellas.
Me la pincho por las venas
si tengo yo alguna cuita
y me libra de querellas
pero la rana del cuento
siguiendo la tradición
está injertada en princesa,
y hay que tratarla con tiento
y mostrarle tu adhesión
o te reprende muy tiesa.
¡qué no, rana, qué te quiero
con tus piropos de oro!
¡que tu música, yo bebo
y es un gran aliviadero,
me pareces un tesoro
con tu verbo lisonjero!
solo que estoy ocupado
en esta precisas fechas
en que recojo esa seta
base del gran preparado
pues ahora, o las cosechas
o a volar en avioneta.
que el oficio de druida
es a veces estresante
entre conjuro y poción
se queda la mente ida
aunque es muy gratificante
y es mi mayor ilusión
y noté la penitencia
por estar tan despistado
y no ser la “cla” del tenor
o sopranos de elocuencia
que en enlaces has dejado
que es de todo lo mejor
así que perdóname
por ser tan imperdonable
y no estar a lo que estoy
y ante el bis, sancióname
batracio tan adorable
y a tus pies me pongo, hoy
Croando en verso por Javier Suárez Márquez se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.
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A sus pies también me pongo
ResponderEliminary no quiero desmerecer
porque aquí hay mucha sapiencia,
mucho honor y mucha ciencia.
Besotes gooordooos!!!