Por ligarme a una chiquilla
y abreviar el romanceo
me fui con ella a la playa
a escuchar el runruneo
de las olas en la orilla.
Pero antes de acariciarla
y sin avanzar la marcha
la garganta me pinchaba
los huesos eran escarcha
y yo me sentí palmarla
¡Oh romeo de pacotilla
que sufres las consecuencias
de un buen gripazo otoñal!
Reconoce tus delirios,
nunca existió tal chiquilla
y de fiebre estas muy mal
Ja, ja, ja, muy bueno.
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