Guardianes de las esencias,
maestros de lo correcto,
policías de costumbres,
que calificáis conciencias.
Os dejo que me midáis,
me peséis
y me taséis.
¡¡¡ Pero dadme mi alimento!!!
Jueces de la desviación,
fiscales de reglamentos,
instructores de procesos,
en Juntas de evaluación:
Dadme una casa bonita
en la ribera del río
con una gran chimenea
que me resguarde del frío.
Promulgador de la norma,
exegeta del gran libro,
perito del mandamiento,
profeta de la utopia.
Ocuparos de lo incierto
que yo trabajo mi huerto
y entre olores de jazmín
cultivo la malvasía.
Inquisidores de ideas
acusadores del vicio
dueños de la tradición
y trazadores de canon
A mi me mece la brisa
y me despiertan los trinos
me desvelo con la risa
si la acompaño de vinos
Trazadores de lo puro
magistrados de excelencia
constructores de la teoría
de la buena educación
Encalador de sepulcros
enterrador de detritus
ingeniero de lo pulcro
¡¡Permitidme que me ría!!
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