domingo, 25 de septiembre de 2011

Sonetos de Manué pastor


De los pocos sonetos de arte mayor encontrados entre los manuscritos enaniles, destaca el titulado “¿Maué, hijo mío, eres pastor o cabrón?”, con el que se abunda en la teoría de a mayor congoja, más se estiran los versos de este, normalmente, irresponsable autor.

Me llaman del tribunal del de asuntos de menores
y me requieren a prisa por medio de citación
No debí tomarlo a risa, sino con preocupación
y nombrar representante entre los procuradores

La demanda se ha interpuesto por faltar a los honores
por escarnio y por ofensas a Manuel lo llevan preso
Lenguaraz y cabezota, pero nunca niega un beso
alegaremos demencia, o efecto de los calores.

Ya podía perder las cabras por el monte más lejano
respondería con mi hacienda, con (su)* coche, con mi yate
le acusan de unos papeles que ha escrito su propia mano.

Ha plagiado unas estrofas sin consultar con la autora
y su actitud reincidente ha llegado a mucha gente
su contenido subido abunda en que no es decente.

Mas si no fuera bastante robar lo intelectual,
su afición en esos días era de escandalizar,
hacer preguntas obscenas, con el fin de intimidar
demostrar de forma clara malestar conductual.

Hablar de putas y eructos, preguntar por lo vulgar
rechazando los consejos que su conciencia le hacía
para lograr con su treta y con mucha algarabía
acotar temporalmente lo que rana podía hablar.

¡Este niño es un demonio, se comporta como un oso
alegaba el abogado, exigiendo más minuta
y por ser por lo penal es un asunto espinoso!

Entonces sintió Manuel desde su séptimo tino
que a tres deditos por pata de color rojo pasión
se juntaba esa docena clavada en su corazón.


* Se aprecia aquí, la influencia de Lebowski en la poesía del enano, pues diole el consejo de cambiar el posesivo mi por su en este caso, ya que hacienda y yate, no peligraban, dada su material inexistencia

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